El instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos impulsa en la búsqueda de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a tener momentos dificiles, vamos a afrontar muchas desilusiones..., pero todo es pasajero... Y en el futuro podremos mirar hacia atrás con orgullo y fe. Pobre del que tiene miedo de correr riesgos. Porque ése quizás no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño. Pero al mirar hacia atrás - porque siempre miramos hacia atrás- oirá que el corazón le dice: "Que hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días? ¿Que hiciste con los talentos que tu maestro te confió? Los enterraste en el fondo de una cueva, porque tenías miedo de perderlos. Entonces, ésta es tu herencia: la certeza de que has desperdiciado tu vida". Pobre de quien escucha estas palabras. Porque entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán pasado.
A orillas de río Piedra me senté y lloré.
Paulo Coelho, 1996
domingo, 16 de agosto de 2009
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